¿Por qué ir al psicólogo?


Hace muchos años, cuenta la leyenda, existía la creencia de que las personas que iban al psicólogo era porque estaban desequilibrados por decirlo de una forma más sutil.

Cuando empecé a estudiar psicología aparecieron otras dos leyendas. Una se basaba en creer que yo era la desequilibrada y por eso estudiaba eso para entenderme y la otra que estaba analizando a todos los que se paraban frente a mi e incluso al saber que estudiaba psicología me decían: ¡Qué miedo, me estás analizando!. Mi carrera probablemente no sonara muy sexy para algunos pero para mi era lo mejor que me había pasado.

Con el paso de los años, he visto que la mentalidad de la gente ha cambiado mucho respecto a la opinión que tienen sobre los psicólogos. Ahora veo que mucha gente recurre a nosotros e incluso lo habla abiertamente con sus familiares y amigos ya que antes si acudían a consultar no se lo decían a nadie porque ¿Qué pensarían?.

Soy psicóloga pero también soy paciente, pues al ser profesional de la salud es recomendable-indispensable que nosotros tengamos un terapeuta con quien hablar. Así que los puntos que voy a mencionar los digo como terapeuta y como paciente.

Puede sonar muy obvio pero es importante a veces hablar con alguien que no esté ligado emocionalmente a ti, que pueda ver toda la perspectiva desde fuera y en base a eso hacerte ver las cosas. No es que seamos personas frías (por lo de ligado emocionalmente), simplemente al no conocer al resto de los integrantes de lo que agobia o preocupa, podemos hacer preguntas que te ayuden a ver la situación con otra perspectiva porque contamos con la preparación para hacer que el paciente identifique como se siente.

Al agendar una cita que implica estar una hora hablando de ti, estás dejando todo lo demás ya sea trabajo, familia, estudios, para centrarte únicamente en ti y eso es un gran beneficio. A veces cuando decidimos ir al psicólogo es porque ya hemos intentado otras cosas y sentimos que no han funcionado. Dar el paso de comenzar una terapia en vez de hacernos sentir mal, nos debe de hacer sentir bien, orgullosos de nosotros porque aceptamos que necesitamos ayuda y porque estamos dispuestos a hacer cambios.

Es importante que antes de acudir con alguien, preguntes como serán las sesiones o la terapia ya que habemos muchos terapeutas con muchas especialidades y es importante encontrar con cual te sientes cómodo. Hoy en día la terapia psicológica dista mucho de ser únicamente recostado en un diván, si hay ese tipo de terapia pero también hay muchas otras.

Si ya diste el primer paso recomiendo dar la oportunidad de que se conozcan y evaluar en unas cuantas sesiones como se desarrolla la terapia. Hay gente que a lo mejor no se sintió cómodo o en confianza con algún terapeuta y es válido, pero difícilmente se puede decidir con una sola sesión.

¿Entonces como elijo terapeuta? Esa es una decisión muy personal que involucra costos, edades, cercanía, tipo de terapia, etc. Pero antes de elegir si tienes varias opciones en mente yo te preguntaría ¿A cuál de ellos le platicarías absolutamente todo sin temor a ser juzgado?. Es un ejercicio muy breve pero sirve para dar un primer paso.

Espero que les sean de utilidad estos tips.

Gaby

#psicología #Desarrollopersonal

Todos los derechos reservados www.gabrielaherrera.mx