• Gabriela Herrera

Confianza vs celos


En los últimos días al platicar con amigos ha salido varias veces el tema de los celos y la confianza. Parece que es más gente la que cela que la que confía, ¿será que es algo aprendido o que algunas malas experiencias nos hicieron ser así?

Debo confesar que cuando era adolescente era muy celosa y posesiva. Con el paso de los años, experiencias, amores y desamores, fui entendiendo que eso no era sano para mi, pues al estar pensando en varios posibles panoramas de lo que podría estar haciendo la otra persona, yo no disfrutaba el momento y me carcomía por dentro.

Antes de continuar quiero darte la definición de confianza de acuerdo a la RAE:

"Esperanza firme que se tiene de alguien o algo. Seguridad que alguien tiene en sí mismo".

Esta definición de celos fue la que me pareció más acertada de los autores Echeburúa y Fernández Montalvo del libro Celos en pareja: una emoción destructiva.

“Los celos constituyen un sentimiento una emoción como consecuencia de un exagerado afán de poseer algo de forma exclusiva (me perteneces, soy todo tuyo, etc.) y cuya base es la infidelidad —real o imaginaria— de la persona amada”.

Si desglosamos esta definición me quedo con las siguientes palabras: SENTIMIENTO, EXAGERADO, POSEER, INFIDELIDAD.

Creo que la mayoría de las personas, en nuestra búsqueda (consciente o inconsciente) de la pareja ideal deseamos que la otra persona nos sea fiel, independientemente de otros aspectos más importantes que son los que hacen que una relación realmente funcione a largo plazo. Es como si cruzáramos los dedos y pidiéramos un deseo al aire exclamando: “Por favor que no me ponga los cuernos”.

Ahora sí, vuelvo a mi historia. En mi caso los celos eran un temor muy grande a que el susodicho me fuera infiel. Afortunadamente con el paso del tiempo me di cuenta que ese temor más que hacia la otra persona, era hacia mi. Era miedo a no ser suficiente, a no cumplir expectativas, a no ser lo que el otro deseara y que lo encontrara en alguien más: alguien más guapa, alguien mejor, más inteligente, más sexy, etc.

¿Te identificas con esto?.

Podemos sentir celos también porque la otra persona nos está dando motivos reales, sentimos que algo no cuadra o nos percatamos de ciertos detalles que nos demuestran que el otro no está al 100% involucrado en ese momento.

Ahora te quiero hablar de los celos exagerados y sin fundamento y a la relación que existe entre los celos y el amor.

Hay gente que se siente muy orgullosa de ser celosa, porque se piensa que es una forma de demostrar amor y preocupación. Lo malo viene cuando a una persona celosa y posesiva, su pareja no la cela, ya que puede llegar a sentir que entonces no lo aman.

Atención: No tiene nada que ver una cosa con la otra.

La persona puede ser infiel con o sin tus celos y así como la raíz de los celos dijimos que pueden ser temores propios, la raíz de la infidelidad puede ser que a la persona le gusta sentirse deseado, sentir adrenalina por hacer algo prohibido y placentero o simplemente necesitó experimentar algo que no pudo con su pareja. En la mayoría de los casos, no tiene nada que ver contigo y por favor trata de no sentirte menos si el otro lo hizo.

Uno de mis consejos de hoy es que trates de dejar a un lado los celos y analices a fondo, que te despierta ese sentimiento, esa posesividad y probablemente encuentres (como yo), que es un miedo tuyo, una carencia que cubres culpando al otro o un sentimiento aprendido. Por lo tanto es más sano que trabajes en ti, en tus inseguridades, en tus sentimientos, en disfrutar los momentos y no estar pensando cada que cada segundo que no está contigo es porque está con alguien más. Al sentir amor y quitar ese sentimiento de celar posesivamente al otro, aprendemos a vivir más ligeros y por lo tanto, podemos otorgar nuestra confianza total y absoluta a una persona con la que pasaremos algunos días, meses o el resto de la vida.

Una relación de pareja debe de estar formada por dos individuos y por esto me refiero a dos seres individuales que tienen su propia ideología, costumbres, pasatiempos, gustos, pero que desean compartir su día a día con alguien a quien aman por quién es, no por querer convertirlo en su ideal de pareja.

Así que otro consejo es quitar el rol de hermanita de la caridad y querer convertir a todos los que llegan a tu vida. La persona cambia porque así lo desea o lo necesita, no por exigencias de otro y en dado caso de que lo haga, no será permanente pues esa no es su esencia.

Volviendo al título de CELOS VS CONFIANZA resumiré esto:

Los celos nos hacen culpar al otro, la confianza uno la deposita , por lo que nos culpamos a nosotros, nos latigamos por haber confiado si nos pagan mal. Pero recuerda que al confiar, vives más ligero en serio y te enfocas realmente en lo importante.

Al hablar de confianza involucra no nada más la relación de pareja, también la relación de amistad.

Tú decides en quien confiar y que cosas vas a contar. Si la persona te falla, hay dos opciones y eso solo tú puedes saber cual elegir: No volver a confiar y retirarte o aceptar que cometió un error y perdonar dejando de lado el tema sin estar recriminando y recordando el hecho todos los días. Si perdonas, acepta que otorgaste el perdón, da vuelta a la página y vive tu vida.

Si no confías desde un inicio, no inicies una relación.

Si tienes una relación y no confías, termínala. No puedes vivir exigiendo a tu pareja exclusividad ¿por qué? Porque eso no se pide, eso se da y es un acuerdo mutuo que a veces no se necesita aclararlo, está implícito pues los dos se sienten cómodos en esa relación y no necesitan a nadie más alrededor.

Si no quieres que todo el mundo sepa tu vida, ¡no lo cuentes! A veces confiamos que cuando le contamos algo a nuestro(a) mejor amigo(a) y decimos: "Por favor no le digas a nadie", eso se va a respetar. Lamentablemente la mayoría de las personas cometemos el error de contarle a alguien más pidiendo que "no diga nada" y de esta forma ya 15 personas saben tu secreto.

En conclusión te invito a liberar tu alma de los celos y a que la atención que dedicas al otro, la dediques a ti, trabajes en ti, en aceptarte, en dejar de lado las inseguridades y en amarte más que a nadie en este mundo. Se escucha cliché lo sé, pero para poder estar bien en una relación y sentirte pleno, debes de estar bien contigo, serte fiel en lo que quieres, en tus gustos y en tu plan de vida, ser tu prioridad y tu persona más importante y favorita.

Y aprende a saber en quién confiar y si es algo delicado, mejor guárdatelo para ti y trabaja en ello, porque si no supiste elegir al confidente, tu vida estará en boca de varios. Si confías en tu pareja y te falla recuerda el problema es suyo, no tuyo.

Sé feliz hoy y siempre.

Con cariño,

Gabriela


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