• Gabriela Herrera

Un día de las madres...


Imagina que estás en un restaurante, es el día de las madres y a lo lejos observas a un grupo de amigas.

¿Te imaginas lo que representa para cada una de ellas este día? Podríamos suponer que para todas es un día de alegría y celebración, ¿verdad?. Pero todos tenemos una historia de vida y es por eso que te invito a leer la perspectiva de cada una de ellas.

Para Lucía representa una victoria ya que después de 7 largos años logró quedar embarazada, tras haber estado sometida a un sin fin tratamientos, hormonas, inyecciones, procedimientos y pérdidas (2 abortos espontáneos para ser exactos). También tuvo que lidiar con preguntas y juicios fuera de lugar. Las personas que no conocían su situación hacían preguntas como: ¿Y tú cuándo te animarás a tener hijos? ¿Si sabes que tienes un reloj biológico y si te sigues esperando dejará de funcionar? ¿Cuánto tiempo dices que llevas de casada? ¿Ya cargaste a muchos bebés para que tu cuerpo adquiera el instinto maternal?

Los que si estaban al tanto, ofrecían consejos como: Te paso los datos de mi doctor, es buenísimo o ¿Ya tomaste este té que sirve para eso?, ¿Segura que estás haciendo bien la tarea?, de todas mis amigas que han batallado ya solo faltas tú, así que ya no tardas.

Para Mariana representa nostalgia sobre lo que no pudo ser. Tras haber hecho múltiples intentos como Lucía y lidiar con los consejos y juicios, finalmente el diagnóstico fue que no puede tener hijos. Es el primer día de las madres que vive después de la noticia. Ha demostrado ser muy fuerte y con una gran capacidad de salir adelante ante los obstáculos que la vida le presenta. Se permite llorar cuando es necesario y reír el resto del tiempo.

Este día para Sara es sinónimo de un amor que se dio a través de los sueños y anhelos. Ella se convirtió en mamá tras haber adoptado a una bebita recién nacida. La llegada de ella a su vida, fue la clara muestra de que las cosas a veces no nos llegan de la forma que esperamos. La espera en vez de ser de 9 meses, son años y años. La gestación se da en el corazón en vez del vientre y es una muestra de un amor puro y desinteresado ya que sus brazos estaban abiertos para recibir a un niño o niña que le estuviera destinado y que la convirtiera en madre.

Para Emma significa tristeza. Ella es madre, de las mejores, sin embargo es el primer día de las madres que pasa sin su mamá ya que falleció hace algunos meses. A pesar de tratar de enfocarse en los múltiples festejos de sus hijos y esposo, su corazón tiene un hueco como dice ella. Llora por las noches y hoy aunque trata de sonreír, su mirada está triste, solo piensa en ella y en lo mucho que la extraña.

Elizabeth lo define como día de fiesta. Ella no es mamá y jamás lo será por convicción propia. Desde siempre ha estado segura de que lo suyo no es ser madre y sin importar lo que le digan los demás, sabe que es la dueña de su vida, de su cuerpo y de sus decisiones. Es la mejor tía que cualquier niño pueda tener. Es cariñosa, detallista, los cuida y mima como ninguna otra. Es día de fiesta porque celebra que sus amigas hayan dicho sí a la maternidad y respeten sus convicciones.

Para Patricia es sinónimo de pérdida y desolación. Ella perdió a uno de sus hijos y trata todos los días de salir a adelante. Se aferra con todo a vivir aunque una gran parte de ella se haya ido.

Lisset y Fernanda dicen que para ellas es un día lleno de halagos. Una es madre soltera y la otra es viuda. Ninguna de las dos tiene un hombre en su vida con el que puedan compartir el rol de la paternidad. Lo hacen solas, trabajan para sacar a adelante a sus hijos y todo lo hacen por ellos.

Para Alejandra este día representa celebración y reconocimiento. Desde que era pequeña tenía muy claro que quería ser mamá. Este día, para ella y sus amigas, debería de ser como cualquier otro y concuerdan que se debería de festejar a las mamás diario. Sin embargo ella en el fondo sabe que es el día en el que se les reconoce la labor de todo el año y también dice que es el día en el que más llora de felicidad.

Las observas sentadas en la mesa platicando, a veces riendo, a veces llorando y en momentos guardando silencio, brindando su apoyo. Las ves tan diferentes, cada una con su propia historia de vida, con sus logros, tropiezos, pérdidas, tratando de llevar las riendas de su vida y con su propia visión y sentir sobre el día de las madres.

Hoy felicito a la mía por ser la mejor versión de ella misma, a todas aquellas que lo intentamos día con día y mi cariño y respeto a todas las Lucías, Marianas, Saras, etc. que día con día creamos y mejoramos nuestra propia versión.

Besos, Gabriela.

#mujer #madre #diadelasmadres

Todos los derechos reservados www.gabrielaherrera.mx