El verdadero postparto: 1) El fantasma de la depresión postparto.
- Gabriela Herrera
- 24 feb 2017
- 5 min de lectura

Cuando era estudiante en la facultad de psicologĆa, en el sĆ©ptimo u octavo semestre llevamos una materia que hablaba del embarazo y postparto y ahĆ fue cuando me familiaricĆ© con este temido tĆ©rmino. Para el examen final, Ć©ramos unas expertas en lo que sucede en ese momento y creo yo, que fue en donde me quitaron la venda de los ojos de lo que yo creĆa que era el momento mĆ”s dulce, feliz y tierno despuĆ©s de los 9 mese de espera, tener por fin a tu bebĆ© en brazos.
AprendĆ todo lo que sucede emocionalmente con la mujer, entendĆ el desajuste hormonal y entonces me hizo sentir empatĆa por cada mujer que iba a visitar al hospital despuĆ©s de tener a su bebĆ© y desde dentro de mi aplaudir en seƱal de āVAMOS, TU PUEDES CON ESTO, ĆNIMO!ā
Como en todo, hay personas a las que les pasa de noche y no se enteran. Hay otras a las que nos dura unos dĆas y algunas otras que les dura meses o aƱos.
Yo describo la depresión postparto (DPP) como un fantasma porque lo que yo sentà (sobre todo la primera vez), fue como si hubiera estado ese fantasma a lado de mi, observÔndome, conociéndome, detectando mis debilidades, mis mÔs grandes temores y de repente aprovechó el momento para instalarse cómodamente y comenzar a hacer estragos.
Al principio me sentĆ una mujer sin ninguna emoción dentro, no habĆa alegrĆa ni tristeza, tampoco rabia, no sentĆa hambre, no sentĆa sueƱo pero querĆa tener los ojos cerrados y la Ćŗnica idea que me agradaba era acostarme en mi cama y no pararme ahĆ nunca. (ĀæVieron inside out? Algo parecido a lo que le sucede a Riley).
Horas despuĆ©s, empecĆ© a sentirme como robot, que hacĆa las cosas de forma autónoma sin crear conciencia de lo que estaba haciendo. Cargar a la bebĆ©, intentar darle pecho para alimentarla, como no producĆa leche (tema para mĆ”s adelante), continuar alimentĆ”ndola con fórmula, colocar la mantita en mi hombro, hacer que repitiera o eructara, cambiarle el paƱal, acostarla y esperar que pasara el par de horas para repetir la hazaƱa.
Aunado a esto, el dĆa que me empecĆ© a sentir asĆ (quinto dĆa de nacida de mi hija), empecĆ© con un fuerte dolor de oĆdo que me llevó al doctor y resultó ser una infección de oĆdo y garganta, lo que interrumpió unos dĆas la lactancia materna y me hizo sentir la peor madre del mundo. Afortunadamente los medicamentos hicieron su magia en cuanto a la infección, pero el fantasma seguĆa instalado en mi.
Como psicóloga me auto diagnostiquĆ© con DPP y me repetĆ a mi misma que no me preocupara, pero que si notaba que seguĆa sintiĆ©ndome asĆ, le hablarĆa a mi mĆ©dico.
A la semana el fantasma empezó a sentirse incómodo y los estragos que causaba eran menores, una que otra crisis de llanto e insomnio. Mi esposo se ganó una medalla, trofeo, diploma, carita feliz y aplausos, ya que me ayudó mucho a no perderme dentro de mĆ, a alimentarme, a descansar y a despejarme.
Este es un tema, del que en mi paĆs, no se habla mucho o incluso en algunos lugares es un tabĆŗ. He detectado que en ocasiones las mismas mujeres somos las que juzgamos o nos burlamos diciendo que eso no existe, que de seguro la nueva mamĆ” solo estĆ” demandando atención.
Pues bien, si existe y a cualquiera nos puede pasar, para ser exactos 1 de cada 7 mujeres puede padecerla segĆŗn la APA (American Psychologycal Association).
Mi segundo post parto fue diferente, creo que por una parte porque ya sabĆa lo que vendrĆa al llegar un bebĆ© a casa. Mi mamĆ” al visitarme me decĆa vete a dormir yo lo cuido y yo, antes de que terminara la frase, ya estaba ācorriendoā a la cama de mi hija para aprovechar esa siesta maravillosa.
Desconozco que fue lo que cambió entre un post parto y el otro pero fue mÔs llevadero el segundo. Tengo amigas que al contrario, en el segundo o tercer postparto han sentido mÔs ese fantasma y me dicen creen que es por tener, aparte de un recién nacido, otras personitas que atender.
Para cerrar mis consejos para otras madres son:
AnalĆzate. Piensa cómo te sientes, las reacciones que tienes e identifica los sĆntomas (dejo link al final).
¿Te sientes fuera de ti? Aférrate con uñas y dientes a los aspectos que te hacen ser tú, hÔblalo con tu pareja, con tus familiares, Ôbrete y expresa como te sientes. Si es necesario aléjate un poco del bebé y pide que alguien mÔs se haga cargo por un momento.
HĆ”blalo con tu mĆ©dico. No tengas miedo de decĆrselo, ellos son los expertos y los que mejor pueden asesorarte.
Pareja, involúcrate. Es muy importante si tienes pareja que se involucre, ya que la paternidad es compartida y no sólo es asunto de la mamÔ. Entre dos, todo fluirÔ mejor.
No te exijas de mĆ”s. No te presiones tanto, acabas de tener un hijo y es una tarea desgastante fĆsicamente porque tu cuerpo se estĆ” recuperando y emocionalmente porque estĆ”s en una montaƱa rusa en la que por momentos te lo pasas de lo lindo desde lo mĆ”s alto contemplando el panorama y queriendo capturar esa imagen en tu mente para siempre, desbordando amor por esa personita que tienes en brazos y en otro momento te sientes en caĆda libre, perdida, desorientada, angustiada, triste.
Llora si lo necesitas. EstƔs cansada y con los sentimientos a flor de piel. A veces el soltar unas cuantas lƔgrimas nos ayuda a encontrar paz por un momento.
HidrĆ”tate. Perdemos muchos lĆquidos con el parto y es necesario recuperarlos. El hambre la sentimos cuando nuestro estómago hace un ruido, pero la sed tendemos a no identificarla tan fĆ”cilmente. Te recomiendo tomar muchos lĆquidos, la mayor parte agua simple, toma tambiĆ©n agua de frutas, infusiones, sopas o caldos que ademĆ”s te darĆ”n un apapacho al alma.
Date un tiempo para ti. Cuando el bebĆ© duerma alguna de sus mĆŗltiples siestas, aprovecha ese momento para ti. BƔƱate tranquilamente (con el monitor a lado de ti), escucha mĆŗsica, ve un capĆtulo de una serie, platica con alguien, medita, lee un libro, recuĆ©state.
Aprovecha la ayuda de las personas que tengas a tu alrededor. Que no te de pena si llega alguien a visitarte pedirle que prenda la lavadora, esterilice biberones si los usas, te preparen algo de comer, vayan a la planta baja por algo que necesitas.
”Hay esperanza! La DPP es tratable y la detección temprana marcarÔ una gran diferencia.
Mi consejo para las visitas son:
No juzgues. Tampoco compares, critiques o platiques experiencias que parecen historias de terror o casos de éxito. Aquà también entra el evitar hacer comentarios sobre el bebé, sus rasgos, facciones y obviamente evitar hacer comentarios negativos hacia la madre.
Se breve. No llegues como una visita en toda la extensión de la palabra a sentarte a que te atiendan, los papÔs estÔn cansados y tienen que ser corteses. Ofrece tu ayuda a los padres en alguna labor.
Cuida a tu amiga. Si eres amiga de la nueva mamƔ, interƩsate por como se siente, llƔmala en ocasiones solo para saludar.
”Hip hip hurra! Se empÔtico(a) y dale Ônimos a la nueva mamÔ. Se empÔtic(a) y dale Ônimos al papÔ.
Si no has tenido hijos, no te asustes, yo lo describo como un momento del tamaƱo de una migaja de pan dentro de la dicha y la alegrĆa que es la llegada de un bebĆ© a casa.
En este link de APA ((American Psychologycal Association) en donde encontrarĆ”n mĆ”s información sobre la depresión postparto, los sĆntomas, riesgos etc. https://www.apa.org/pi/women/resources/reports/postpartum-depression-spanish.pdf